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  Por el libro
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17 de agosto de 2026

El Vocero

La falta de un sistema confiable de energía eléctrica y de agua potable se ha convertido en uno de los principales riesgos para el desempeño de la economía puertorriqueña, en momentos en que distintos indicadores económicos ya reflejan una desaceleración en el crecimiento del País, así lo confirma un análisis presentado por el presidente y principal oficial ejecutivo de Birling Capital, Francisco Rodríguez-Castro.

El analista sostiene que la fragilidad de la infraestructura dejó de ser únicamente un problema de ingeniería para convertirse en un factor que incide directamente sobre la actividad económica, el empleo, consumo, inversión y competitividad de Puerto Rico.

La pregunta ya no es si Puerto Rico puede permitirse reparar su infraestructura. La verdadera interrogante es cuánto costará continuar sin hacerlo.

Francisco Rodríguez Castro

Presidente y CEO de Birling Capital

“La pregunta ya no es si Puerto Rico puede permitirse reparar su infraestructura. La verdadera interrogante es cuánto costará continuar sin hacerlo”, planteó Rodríguez-Castro.

El informe advierte que los constantes apagones y las interrupciones en el servicio de agua llegan en un momento en que las principales instituciones encargadas de medir el desempeño económico coinciden en que la economía de Puerto Rico ha comenzado a perder impulso.

En el caso del sistema eléctrico, el análisis señala que el indicador SAIDI, utilizado para medir el tiempo promedio que un abonado permanece sin servicio durante un año, alcanza los 1,706 minutos, equivalente a unas 28 horas, cifra que supera en más de catorce veces el promedio registrado en Estados Unidos.

A esto se suma el deterioro del sistema de distribución de agua potable. De acuerdo con Birling Capital, el 59% del agua tratada por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) nunca llega a los consumidores debido a fugas, pérdidas operacionales, problemas de medición e infraestructura deteriorada.

Rodríguez-Castro recordó que la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles otorgó en 2019 una calificación de “D” a la infraestructura de agua potable de Puerto Rico y que las estimaciones más recientes calculan que serán necesarios cerca de $3,900 millones para rehabilitar el sistema que abastece a prácticamente toda la población de la Isla.

Actualmente, más de 180,000 abonados de la AAA permanecen bajo racionamiento rotativo debido al bajo nivel del embalse Carraízo.

Birling Capital estima que las pequeñas y medianas empresas están absorbiendo pérdidas superiores a $20 millones diarios como consecuencia de la falta de agua, mientras que el impacto combinado entre hogares y comercios podría acercarse a los $35 millones diarios en las zonas afectadas.

El informe señala que restaurantes han tenido que destinar miles de dólares semanales para contratar camiones cisterna, hoteles han realizado inversiones extraordinarias para garantizar el suministro y algunas hospederías pequeñas se han visto obligadas a suspender operaciones.

De igual forma, industrias manufactureras han tenido que instalar sistemas alternos de almacenamiento de agua para mantener la producción.

Más allá de las pérdidas económicas inmediatas, Rodríguez-Castro sostiene que la incapacidad para garantizar servicios esenciales afecta la imagen de Puerto Rico ante inversionistas y empresas interesadas en establecer operaciones en la Isla.

A su juicio, la percepción de riesgo asociada a problemas persistentes de infraestructura eleva el costo de hacer negocios y limita la capacidad del País para atraer nuevas inversiones, particularmente cuando la competencia por capital es cada vez mayor.

Signos de enfriamiento

La Junta de Planificación redujo su proyección de crecimiento real del Producto Nacional Bruto (PNB) a apenas 0.4% para 2026 y 0.3% para 2027, luego de que la economía creciera alrededor de 1.2% en los dos años anteriores. A su vez, la Junta de Control Fiscal proyecta una contracción económica para el año fiscal 2025 y apenas anticipa una recuperación marginal para 2026.

De forma similar, el Índice de Actividad Económica elaborado por Birling Capital refleja que, tras una leve recuperación a finales de 2025, la economía volvió a registrar varios meses consecutivos de contracción durante el primer semestre de este año.

“Las tres metodologías llegan prácticamente a la misma conclusión, la trayectoria de crecimiento económico de Puerto Rico continúa desacelerándose”, indicó el ejecutivo.

A su juicio, otro segmento que comienza a reflejar esa pérdida de dinamismo es el mercado laboral. Durante junio de 2026 la tasa de desempleo aumentó a 5.8%, su segundo incremento mensual consecutivo y el nivel más alto desde que comenzó la actual etapa de expansión económica. Aunque la tasa de participación laboral subió ligeramente hasta 45.2%, el análisis señala que el ritmo de creación de empleos parece haberse moderado.

No todos los indicadores son negativos

El comercio exterior continúa registrando un desempeño sólido. La actividad comercial durante la primera mitad del año fiscal mantiene una trayectoria cercana a los $31,700 millones, lo que representa un crecimiento de 6% frente al mismo periodo del año anterior.

Las importaciones también continúan aumentando y podrían cerrar el año entre $56,000 millones y $58,000 millones, impulsadas por un consumo que aún permanece relativamente estable y por la actividad industrial.

En contraste, las ventas al detal han comenzado a perder fuerza.

Luego de alcanzar un récord nominal de $52,400 millones en 2025, las ventas acumuladas durante este año registran una reducción de 1.4%, con abril reflejando la mayor caída mensual, impulsada principalmente, por una disminución en las ventas de automóviles y combustibles.

Precisamente el mercado automotriz ha mostrado señales mixtas. Aunque las ventas continúan por debajo de las registradas el año pasado, julio marcó el segundo crecimiento interanual en catorce meses.

Además, los vehículos electrificados mantienen un comportamiento positivo, con un aumento de 29% en lo que va del año, mientras los híbridos registran un crecimiento de 40%.

La construcción, por su parte, continúa siendo uno de los sectores con mejor desempeño. Las ventas de cemento aumentaron 5.8% durante el año fiscal 2025 y mantienen un crecimiento adicional de 5.1% durante la primera mitad del presente año fiscal, lo que evidencia que los proyectos de infraestructura y construcción siguen mostrando actividad.

Otro de los aspectos que destaca el informe es el desempeño del mercado bursátil puertorriqueño.

Al 7 de agosto, el Índice Bursátil de Puerto Rico de Birling Capital acumulaba un rendimiento de 28.71%, superando ampliamente los principales índices estadounidenses.

Las acciones de Popular, First BanCorp y OFG Bancorp lideran ese crecimiento, reflejando, según Rodríguez-Castro, que la banca local mantiene una calidad crediticia más sólida de lo que sugieren los indicadores macroeconómicos de la Isla.