13 de mayo de 2026
La Opinion
Para este lunes, 11 de mayo, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos se ubicó en los $4.52 por galón, esto como consecuencia del desarrollo de la guerra en Irán, lo que ha provocado que la mayoría de los hogares estadounidenses reduzcan sus gastos discrecionales para destinar sus ingresos únicamente a cubrir las necesidades básicas.
Desde el aumento de la inflación a niveles históricos en julio 2022, los estadounidenses han estado luchando con los elevados precios de alimentos, bienes y servicios, generando que muchos de sus gastos destinados a esparcimiento mengüen. Eso provocó que en aquella época las ventas en locales, restaurantes y cadenas minoristas disminuyeran.
Ahora, con el combustible acercándose cada vez más a los $5 por galón, una encuesta desarrollada por Numerator reveló que cerca del 43% de los conductores encuestados afirmaron que redujeron sus gastos en restaurantes o cadenas de comida rápida, y según datos de Black Box Intelligence, en el último trimestre el tráfico en el sector de la comida cayó un 2.3% en marzo en comparación con el año pasado.
Hasta la fecha, varios directores ejecutivos de restaurantes se han pronunciado al respecto, señalando que el aumento de la gasolina está afectando sin dudas las ventas en sus establecimientos, lo que supone un riesgo para muchas de estas empresas que vienen arrastrando cuantiosas deudas desde la pandemia.
Recientemente, el director ejecutivo de McDonald’s, Chris Kempczinski, comentó que “cuando hay precios elevados de la gasolina o la inflación, eso afecta de manera desproporcionada a los consumidores de bajos ingresos”, dijo al tiempo que señaló que prevé que las presiones continuarán.
Por su parte, el director ejecutivo de Brinker International, propietaria de Chili’s, señaló que desde que comenzaron los acontecimientos geopolíticos y, como consecuencia, el aumento de la gasolina, sus clientes se inclinaban por opciones más económicas, comprando menos alcohol y saltándose el postre.
John Peyton, director ejecutivo de Dine Brands, empresa matriz de Applebee’s e IHOP también declaró que “marzo y abril fueron los meses más flojos en comparación con enero y febrero, sobre todo entre el consumidor que busca ahorrar, que se quedó más tiempo en casa o comió en restaurantes más económicos, y atribuimos esto a los precios de la gasolina en concreto y a la economía en general”, dijo a CNBC.
