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  Por el libro
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Primera Hora

La planta generadora de energía de AES en Guayama no ha estado cumpliendo con todos los protocolos que le exigen las agencias reguladoras y protectoras del medio ambiente, según denunció hoy en entrevista radial (Radio Isla 1320) Carmen Guerrero, directora para Puerto Rico de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

“Nuestra agencia hizo una inspección hace poco de la facilidad y encontró que hay unos incumplimientos con el manejo, por ejemplo, de lo que son las aguas de escorrentías. Así que sacamos esta notificación a la compañía y tienen que hacer unas mejoras”, dijo Guerrero.

“Esa pila (la montaña de cenizas de carbón) tiene que estar húmeda, tiene que cumplir con un plan de control de polvo fugitivo”, explicó Guerrero, agregando que “parte de la pila no estaba siendo humedecida como es requerida en el plan de control de polvo fugitivo” para evitar que ese polvo se mueva a otros lugares.

Guerrero agregó que el incumplimiento causa preocupación de que el material pueda “moverse como polvo fugitivo a lugares adyacentes y que entonces no haya un control efectivo de ese material y que las aguas de escorrentías se puedan impactar con el material”.

Según la directiva de la agencia reguladora federal, la compañía ahora tiene 15 días para tomar acciones correctivas y poder así cumplir con los requisitos de EPA. De no lograr el cumplimiento, la EPA podría tomar otras acciones, como la imposición de multas u otras penalidades.

Guerrero destacó que AES “tiene todo el mecanismo para poder humedecer toda la pila” y que no se produzca polvo fugitivo.

Guerrero, no obstante, señaló que la evaluación sobre si el incumplimiento causó que se produjera polvo fugitivo, y en qué magnitud, recae en la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

“La Junta de Calidad Ambiental tiene que medir esto en las áreas adyacentes de la zona, (para ver) si ha ocurrido algún tipo de impacto”, dijo Guerrero.

En la planta de AES en Guayama hay acumulada dos enormes pilas con alrededor de 400,000 toneladas de cenizas resultantes de la quema de carbón para producir energía eléctrica o, como se le llama en la industria, Residuos de Combustión de Carbón (RCC).

No es la primera vez que la EPA advierte a AES sobre incumplimientos en el manejo de esa montaña de cenizas. En diciembre de 2016, AES fue advertida que tenía que cumplir con los requisitos para el manejo de un vertedero abierto de RCC, según los acuerdos que había alcanzado con la EPA meses antes. Esos acuerdos incluían, entre otras disposiciones, la publicación de todas las medidas que pondría en vigor para el manejo de la pila de RCC en cumplimiento con las exigencias de seguridad y protección del medio ambiente.