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  Por el libro
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17 de noviembre de 2017

Primera Hora

Se multiplican como los gremlins en la película.

En Puerto Rico, las plantas eléctricas podrían estar rondando las 500,000 unidades, según estimados de Gilberto Arvelo, mejor conocido como Doctor Shopper, quien pronosticó que quien no tenga una “no podrá vivir aquí”.

Aunque el número exacto no se sabe con certeza, Arvelo reconoció que el huracán María “se llevó muchas plantas y árboles, pero han surgido las plantas mecánicas”.

“Entiendo que ahora mismo llegamos al medio millón si sumamos las residenciales y las comerciales... También hay una modalidad que se llama luz por extensión, donde el vecino le tira una al otro vecino para que conecte par de cosas y comparten el gasto de combustible y mantenimiento”, sostuvo el también profesor.

Iván Báez, director de Asuntos Públicos y Gubernamental de Walmart, informó que desde el huracán Irma hasta ahora, tanto en su empresa como en Sam’s, han vendido unos 15 mil generadores eléctricos.

“Esto no se acaba. Se siguen pidiendo y la gente las sigue comprando”, indicó Báez.

Arvelo aceptó que en la Isla “prácticamente todo el mundo tiene un planta y hay opciones, desde las económicas... hasta las más sofisticadas y desde las que usan gas licuado hasta gasolina o diesel”. 

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“Las plantas las seguiremos usando por buen tiempo, porque aunque venga la luz, como el sistema no está estable, se va a estar yendo. Además, estamos a seis meses de volver a empezar la temporada de huracanes”, advirtió.

Sin embargo, Arvelo reconoció que mantener un planta no es tan fácil como la gente se cree.

“Desde el costo de combustible hasta el mantenimiento... A mí me está costando un promedio $500 al mes en gas licuado”, reconoció al lamentar que su pago por electricidad mensual, era de $200.

En su caso, es una planta de 11 kilos, que usa por diez horas, durante las noches.

Para Arvelo, “el sacrificio es grande, porque también tienes que invertir tiempo ya que, por ejemplo, el que te suple el combustible te puede decir ‘voy el sábado’ y no te dá hora y estás en tu casa secuestrado”. 

Como parte de los cambios que enfrentan las familias, Arvelo dijo que ahora “todas las actividades giran en torno a la noche. Ajustarnos a lavar ropa o a bañarnos con agua caliente".

Mientras, y ante la realidad de que el consumidor seguirá adquiriendo generadores y que el “mercado de las plantas está llegando a un nivel de saturación”, el defensor del consumidor recomendó a los interesados a que aprovechen las ventas de segunda mano.

“Es una buena oportunidad para el consumidor si compra bien”, sostuvo al mencionar que algunos las venderán cuando llegue la luz para comprar una mejor o quizás “porque están pela’os y necesitan los chavos, o porque se van del País”.

De otro lado, recordó que las plantas no están hechas para usarse por tiempo continuo, de ahí la importancia de darle un mantenimiento adecuado “para que no se te esvíele”.

Para esto, recomendó siempre dejarse llevar por el manual de especificaciones, que en su caso requiere cambio de aceite cada 200 horas.

Por otra parte, Arvelo reconoció que la situación que estamos viviendo con la falta de energía, perjudicará el mercado de los bienes raíces.

“La gente va a comprar una propiedad cerca de un hospital o de un sitio donde le den prioridad al momento de energizar. Mientras más tarde te llegue la luz menos va a costar tu casa”, advirtió al mencionar que “ahora mismo hay un mercado emergente de alquiler donde el único requisito es que la casa tenga luz”.

Aumenta la venta de combustible

Carlos Montañez, asesor legal de la Asociación de Detallistas de Gasolina, ejemplificó que un concesionario que vendía 50,000 galones al mes, durante este período de emergencia vendió 100,000 en el imismo periodo.

Explicó que esto respondió al alto consumo y a que probablemente en esa área no había otra gasolinera operando, con o sin planta.

Aclaró que eso no significa que una vez se normalice la situación va a seguir vendiendo igual.

Reconoció que aunque hay mucha gente comprando plantas, ya estos equipos vienen diseñados para consumir menos gasolina y en otras ocasiones, los consumidores reducen su uso para economizar. 

“Siempre hay un aumento (en la venta) pero será en un periodo durante la emergencia. La situación que vivimos es novel, jamás hemos visto algo similar, pero acabas regresando a la normalidad...", apuntó.