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  Por el libro
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22 de agosto de 2022

El Vocero

Un gasto menor en la compra de alimentos y la disminución de las visitas semanales al supermercado, es el cambio más significativo que se ha observado en el patrón de compras del consumidor como consecuencia del espiral inflacionario y otros factores económicos adversos, reveló el más reciente estudio de Gaither International, Inc.

Los ajustes que realiza el puertorriqueño para adquirir los víveres, es parte del reciente estudio Media Brand Profile (MBP) de Gaither —que contó con una muestra de 16,579 encuestas realizadas por teléfono a una población adulta de 18 años o más— en el cual se auscultaron las tendencias de consumo de alimentos y el comportamiento de las familias que enfrentan una realidad económica difícil.

“En el 2022, 1.7 millones de personas están comprando en el supermercado semanalmente, lo que significa 147,000 menos que en el mismo periodo del 2021. Ha habido un impacto significativo. La región que más perdió clientes semanales es la de Mayagüez, con 31,000 personas menos; le sigue San Juan, con 30,000 y Caguas con 25,000”, explicó Oscar Castillo, director de Estudios Sindicalizados de Gaither.

Estas cifras coinciden con los datos de la Radiografía del Consumidor de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos de Puerto Rico (MIDA), en la que el presidente del comité que realiza el estudio, Richard Valdés, definió como la “tormenta perfecta” la combinación de circunstancias que agravan la situación económica y comunicó que los clientes actuales gastan más, pero van menos veces a las tiendas, en alusión al efecto inflacionario.

Los hallazgos de Gaither indican, además, que el patrón de conducta también varía según la tasa de positividad de covid-19 en la Isla, porque cada repunte provoca una baja en las ventas semanales.

“En los primeros seis meses del 2021 hubo un incremento de compras, pero en cada brote de covid-19 vimos cómo se aguantó la categoría de supermercados. Las personas reaccionan a protegerse, pero en el 2021 aún había dinero. Después se terminó la Asistencia de Desempleo Pandémico (PUA) y bajaron las compras, pero en septiembre se recuperaron. Luego, en el primer trimestre de 2022 se registró la peor caída en visitas, un golpe nefasto por la ómicron”, explicó Castillo.

Acorde con el ejecutivo, cuando se controló la emergencia de la variante de covid-19, se recuperó el mercado, pero entonces comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, sube dramáticamente el costo de la gasolina, se reducen los fondos del PAN y también incrementan los intereses de los préstamos bancarios, lo que lleva a que la categoría de supermercados descienda en la cantidad de visitas semanales de los clientes.

“El grupo más afectado ha sido el beneficiario del PAN. Las tendencias de compras semanales fluctúan, las personas se aguantan y hacen compras pequeñas, aunque las compras mensuales se mantienen estables. En el presente trimestre de 2022, hubo menos gente del PAN comprando en los supermercados, pero los demás grupos de la población se mantuvieron estables”, detalló.

Acorde con el estudio, en este tercer trimestre de 2022 están comprando semanalmente un total de 453,000 recipientes del PAN, lo que significa una baja de 123,000, equivalente a 21% menos que los resultados del segundo trimestre.

“Todos los supermercados se están afectando. Los que reciben más gente del PAN, sufren más la caída de las visitas semanales. Se están aguantando en las compras pequeñas para rellenar, pero los clientes de mayor poder adquisitivo —que pagan con otros métodos como ATH, efectivo o tarjetas de crédito— se afectan menos”, declaró.

Se indicó que en el trimestre corriente, el total de 418,000 personas hacen las compras semanales visitando dos marcas de supermercados diferentes y por lo general estos consumidores eligen cadenas similares en concepto y precio. El total de 430,000 personas revisan el ‘shopper’ semanal de los especiales, con el segmento de 65 años en adelante como el que más lo utiliza para planificar las compras.

“Mientras más adulto, más propensa es la persona a mirar el ‘shopper’. En cuanto a la insatisfacción en los supermercados, lideran los precios altos y le sigue la poca rapidez en el servicio por la falta de personal. El día más común para hacer compras es el lunes”, señaló Castillo.

En el segundo trimestre de 2022, el gasto promedio del consumidor en la compra principal fue de $177.85 y $186.60 en lo que va de tercer trimestre. Mientras que el gasto en la compra de relleno es de $75.67 en el segundo trimestre y $79.65 en el tercero. Según MIDA, el gasto promedio en los supermercados aumentó 14% para un total de $463 al mes.

Consumidores controlan el gasto

Gaither International también llevó a cabo una encuesta con una muestra de 413 participantes, enfocada en las estrategias del consumidor para manejar el presupuesto ante la alta inflación que encarece tanto los alimentos como las utilidades y los artículos de primera necesidad.

El estudio reveló que el 27% de los encuestados ha disminuido las salidas en el carro a causa del precio de la gasolina —32% personas entre 45 y 64 años—, mientras que el 23% busca ahorrar energía eléctrica desenchufando enseres, apagando luces y acondicionadores de aire, con las mujeres como el porcentaje mayor. El 22% de los encuestados indicó haber dejado de comer fuera de la casa y de este porcentaje, el 28% está en las edades de 45 a 64 años.

Como parte de las estrategias para ahorrar, el 13% informó que gasta menos en el supermercado y 12% señaló que ha dejado de chinchorrear.

Los hallazgos también indican que el 12% está gastando menos para ahorrar y estirar su presupuesto, con el grupo más alto de la población de 65 años o más. El mismo porcentaje sostuvo que solo compra lo necesario, el 9% señaló que no ha hecho ajuste en las compras, mientras que el 91% indicó que sí lo ha hecho.

Se resalta que otras de las estrategias de los consumidores para balancear los ingresos es la tener otro trabajo, no visitar las tiendas para no comprar artículos como ropa o zapatos, utilizar el auto que gasta menos gasolina y reducir el uso de las utilidades y las salidas al cine.

Sobre el asunto energético, el 4% informó que está instalando placas solares, y en el mes de julio el 19% señaló que la factura de electricidad aumentó entre $171 y $250.