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  Por el libro
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4 de julio de 2019

La Opinion

Los estadounidense enfermos con diabetes están cruzando la frontera entre EEUU y Canadá para poder obtener insulina que cuesta 12 veces menos que en su país.

Liderados por la política y defensora de las personas con diabetes, Quinn Nystrom, docenas de personas cruzaron la frontera para comprar insulina por aproximadamente $27 dólares por frasco. En EEUU, cada unidad del mismo medicamento suele costar $340 dólares.

A pesar de que el presidente Trump prometió bajar los precios de los medicamentos, al día de hoy una gran cantidad de estadounidenses tienen que pagar enormes sumas por conseguir este medicamento común.

Desde su creación en 1923, el precio de la insulina se ha disparado en más del 1,000%, sobre todo en EEUU, lo que dificulta que la mayoría de las personas la adquiera. De hecho, aunque algunos de los costos están cubiertos por el seguro, el precio sigue siendo demasiado alto para la gente.

Sin tener seguro, los tres principales tipos de insulina cuestan entre $275 y $289 dólares por unidad; y muchas personas con diabetes tipo 1 necesitan hasta tres por semana.

Por eso, cada vez más personas deciden cruzar la frontera norte para equiparse con una buena dotación de este medicamento.

Viaje necesario

Tan solo la semana pasada, una caravana de 40 estadounidenses provenientes de Minnesota y estados circundantes salieron en autobuses para conseguir la insulina más barata.

Aun habiéndola comprando sin usar su seguro, los ahorros que tuvieron fueron realmente impresionantes.

Una mujer pagó únicamente $268 dólares en varias unidades de insulina para su hijo que le habría costado 10 veces más si la hubiera adquirido en EEUU.

Los Estados Unidos permiten que las personas ingresen medicinas de otros países a su territorio, siempre y cuando los suministros no duren más de tres meses.