Inicio  





 Lo Más Visto
- Monsanto pagó a Google para censurar resultados de búsqueda y desacreditar a los periodistas
- Las 10 mejores ofertas de alimentos según doctorshoper.com
- Esquema fraudulento de seguros en asilo
- Politico: El Gobierno de EE.UU. podría obligar a Google a vender Chrome
- Instan a eliminar la competencia desleal




  Por el libro
Bookmark & Share

21 de septiembre de 2020

Primera Hora

Puerto Rico tendrá que volver a medidas restrictivas para desacelerar los contagios de COVID-19, advirtió el secretario del Departamento de Salud, Lorenzo González, al indicar que el índice de riesgo de la isla con la enfermedad es “alto” y se encuentra en un “nivel naranja”, lo que implica que hay que ajustar las medidas de intervención de salud pública mediante órdenes ejecutivas.

Así lo adelantó el funcionario en entrevista con Primera Hora al destacar que, según el nuevo modelo de monitoreo anunciado por el gobierno -una herramienta que será la base para tomar decisiones sobre aperturas o cierres en el país- indica que Puerto Rico pasó de un nivel de riesgo amarillo (medio) a uno naranja (alto) el cual requiere acción gubernamental para frenar los contagios de coronavirus.

“Estar en un nivel naranja implica que tenemos que volver a contemplar cierres más restrictivos… estamos hablando de algo muy parecido a dónde estábamos la vez pasada cuando teníamos algunos negocios en un 25% de ocupación. Pero, definitivamente, tiene que ser más restrictivo”, dijo.

Agregó que mañana se reuniría con miembros del sector económico y el sector de salud para discutir qué pasaría con los gimnasios, cines o casinos, sectores que reabrieron con la última orden ejecutiva que entró en vigor el pasado 12 de septiembre y que se extiende hasta el 2 de octubre.

“Lo que sí estamos claros – y en lo que todos ellos estuvieron de acuerdo- y me refiero a los comerciantes y las personas del sector económico es que esto es algo que funciona como una receta o prescriptivo: si el nivel de riesgo subía de amarillo a naranja hay que tomar acciones. Y todas las partes estuvieron de acuerdo. Ahora vemos que está en nivel naranja y hay que actuar”, expresó González.

 

Este modelo utilizado por el gobierno para evaluar las acciones de reapertura o cierres se basan en cuatro variables para crear el índice que determina el riesgo del país: la capacidad de las unidades de cuidado intensivo, el índice de positividad, el índice de reproducción del virus y el número de casos activos por cada 100,000 ciudadanos.

Los datos se manejan desde el Puerto Rico Public Health Trust, un programa creado por el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico, que dirige el doctor José Rodríguez Orengo.

Precisamente, fue Rodríguez Orengo quien advirtió el sábado en la noche a través de un tuit que Puerto Rico está en un nivel de riesgo alto de contagios. “Con los últimos datos presentados por el Dpto de Salud, estamos en nivel naranja”, escribió el científico al mostrar una table que evidenciaba que a finales de agosto y principio de septiembre el nivel de contagion era medio (amarillo).

Precisamente, la PRPHT ha estado alertando desde la semana pasada que más de un 66% de los municipios -51 pueblos- tienen una tasa de positividad del virus mayor al 10 por ciento, lo que coincide con los análisis hechos por prestigiosos científicos como Rafael Irizarry, profesor de bioestadística en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los expertos que estudian la enfermedad han insistido en que la realización de pruebas, el rastreo de contactos y la tasa de positividad – es decir el porcentaje de personas que dieron positivo al virus entre todas aquellas que se hicieron la prueba molecular- deben ser indicadores para guiar las reaperturas, flexibilizaciones de restricciones y políticas públicas de los gobiernos con el manejo de la pandemia. La recomendación científica es que el porcentaje debe estar por debajo del 5% durante 14 días para mantener control del virus en las jurisdicciones.

Este complejo escenario se agudiza al analizar los datos presentados por el Departamento de Salud durante las pasadas semanas, los cuales confirman que entre el 1 al 19 de septiembre han fallecido 140 personas en la isla a causa de COVID. En promedio, están muriendo siete personas al día este mes por la enfermedad.

Al momento, agosto ha sido el mes más mortífero a causa del virus desde que comenzó la pandemia en marzo con 205 fallecimientos adjudicados. En total 608 muertes han sido vinculadas al coronavirus.

De otra parte, el 10 de septiembre ha sido identificado como el día que más casos positivos a COVID han sido confirmados por pruebas moleculares con un total de 600 contagios.

“Seguimos viendo muertes y me preocupa mucho eso… además, vemos eso que ocurrió el 10 de septiembre y tenemos que estar pendientes al impacto que va a tener en 14 días a 21 días después (24 al 30 de septiembre) respecto a las hospitalizaciones o muertes. Es algo que tengo que admitir que me preocupa y mucho”, dijo el titular de Salud.

Sostuvo que los pasados días llamaron también su atención pues la ocupación de unidades de cuidado intensivo llegó a alcanzar el 66%. El gobierno puso como límite un 70% para calificar un nivel de alerta.

"Esta semana estuvo en 66% y estuve bien preocupado. Hoy está en 64% (464 camas) y de esos 9% (73 camas) son de pacientes de COVID. Así que estamos bien pendientes a ese número.

Hasta anoche habían 384 personas hospitalizadas con el virus, incluyendo un adolescente que se encuentra conectado a un ventilador.

El reporte del Departamento de Salud del domingo registró tres muertes adicionales y 251 casos confirmados. El total de casos confirmados asciende a 20,069 y los probables a 21,769.