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6 de marzo de 2011

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Nueva York, 4 mar (EFE).- Los problemas de presupuesto que afectan a Nueva York han alcanzado a la tercera edad con el posible cierre de 105 centros donde cerca de 8.000 ancianos, un gran porcentaje de ellos latinos, reciben desde compañía hasta alimentos.

La ciudad de Nueva York escuchó hoy las voces de ancianos, algunos de caminar lento o apoyados en un bastón, que salieron a protestar por el anunciado cierre de lo que llaman su "segundo hogar" y donde pasan la mayor parte del día.

El presupuesto presentado por el gobernador demócrata Andrew Cuomo recortó 70 millones de dólares en los servicios a los ancianos, y de ese total, la ciudad perdió 25 millones de dólares.

Como resultado, entre las medidas anunciadas por el alcalde Michael Bloomberg para recortar el déficit de 700 millones de dólares figura el cierre de los centros.

Al déficit se suman los 1.400 millones de dólares que en total el estado recortó en los fondos que asigna a la ciudad.

Senadores y asambleístas estatales así como concejales de la ciudad se unieron al reclamo de los ancianos y aseguraron que lucharán para evitar el cierre de 33 centros en el condado de Brooklyn, 29 en el de Manhattan, 21 en Queens, 18 en El Bronx y cuatro en Staten Island.

Portando carteles con mensajes de "Cuomo odia a los ancianos", "Dejen en paz a mi segundo hogar" y "Mantengan abiertos nuestros centros" un nutrido grupo de ancianos acudió a una conferencia de prensa en las escalinatas de la presidencia de El Bronx para levantar su voz de protesta, junto a varios legisladores.

Ana Rivera y María García, de 63 y 65 años de edad, acuden diariamente a uno de los centros que serán cerrados y hoy se preguntaban qué pasaría con ellos.

"Mi esposo y yo vamos al centro, y allí nos dan desayuno y almuerzo y muchas actividades y lo mejor, es que hay un personal maravilloso. Es mi segundo hogar", afirmó Rivera a Efe.

Mientras que otros reclamaron que "en los centros estamos acompañados, hablamos, hacemos ejercicios, yoga, tenemos clases de computadoras, de inglés como segundo idioma y manualidades".

Otros ancianos recordaron que sus hijos han formado sus propias familias y no les visitan frecuentemente y otros destacaron que están solos por lo que sus compañeros y personal de estos lugares se han convertido en su única familia.

Estos centros reciben todos los días entre 60 y 150 personas y en algunos la cifra es mayor, según Katherine Martínez, subdirectora del Presbyterian Senior Centers, que administra seis centros en El Bronx, algunos de los cuales podrían ser cerrados.

"Estos son los hombres y mujeres que construyeron El Bronx y la ciudad y necesitan que en esta etapa de su vida, cuidemos de ellos", dijo el presidente de ese condado, Rubén Díaz, que al igual que los asambleístas Marcos Crespo y Naomi Rivera y los senadores estatales Rubén Díaz, presidente del Comité de Ancianos, y Marcos Serrano catalogaron de "inaceptable" la propuesta de Bloomberg.

Mientras que el senador Díaz aseguró que Cuomo no actúa como un demócrata porque los demócratas "no lastiman a la gente pobre, les defienden".

Sostuvo que Cuomo tiene una "agenda republicana" porque aspira a la presidencia del país y "recortar el déficit fiscal" le hará verse como un candidato con la capacidad de balancear un presupuesto.

Mientras, otro grupo de ancianos hizo lo propio en la comunidad de Inwood y Marble Hill en Manhattan, donde radica una gran comunidad dominicana, acompañados de sus compatriotas, el senador Adriano Espaillat, el asambleísta Guillermo Linares y el concejal Ydanis Rodríguez.

Tres de los cuatro centros en esa comunidad están en la lista de Bloomberg "y la mayoría de los afectados son latinos" dijo a Efe el concejal Rodríguez.

"Estas personas sobreviven con el mínimo, de cheque en cheque. La mayoría vive del Seguro Social o un cheque por incapacidad. La ciudad busca ahorrase 25 millones con los cierres, pero estos ancianos pagaron hace mucho tiempo con su trabajo, por esos beneficios que ahora reciben", afirmó.

"Si cierran, será devastador, especialmente para los ancianos latinos, con la tasa más alta de pobreza en la ciudad", sostuvo.