Inicio  

 Lo Más Visto
- Secretario de agricultura y su pana del café
- Federales dan visto bueno a las nuevas tarifas para médicos dentistas
- El Secretario de Suiza Dairy
- Liberty adquiere operación local de AT&T
- Medtronic invertirá $50 millones en la Isla




  Por el libro
Bookmark & Share

28 de diciembre de 2007

Por: Aldiatx


En estos días, los prestamistas hipotecarios no son los únicos que muestran interés en su historial de crédito, la industria de la salud está creando sus propios registros para juzgar su habilidad de pagar.


Este nuevo sistema llamado medFICO está siendo diseñado con la ayuda del gigante de la industria de crédito Fair Isaac Corp., y podría debutar en algunos hospitales en el verano.


Healthcare Analytics, una firma de tecnología de salud con base en Waltham, Mass. desarrolla estos registros. El respaldo financiero viene de Fair Isaac, de Minneapolis; Tenet Healthcare Corp. con base en Dallas y una firma de capital de riesgo, North Bridge Venture Partners, también con base en Waltham. Cada una invirtió 10 millones de dólares para el proyecto.


Dichos registros generaron cuestionamientos por parte de los grupos de ayuda al consumidor que temen sean revisados antes de que los pacientes sean tratados. Las personas con baja puntuación de crédito médico podrían recibir una atención de salud de más baja calidad que aquellos que cuenten con un medFICO en buen estado, dicen.


"¿Qué seguridad tengo que no revisen este medFICO antes que decidan si me van a atender o no?", pregunta Linda Foley, fundadora de un centro contra el robo de identidad, Identity Theft Resource Center en San Diego.


Eso no sucederá, dijo Stephen Farber, director ejecutivo de Healthcare Analytics. Los hospitales revisarán su puntuación, que se basará en el historial de pago de cuentas médicas del paciente sólo después que el paciente sea dado de alta, dijo.


"Nosotros entramos en acción sólo hasta que el paciente haya sido tratado y dado de alta, y que ya exista un recibo de pago", dijo Farber, que ha visitado ejecutivos de hospitales en todo el país durante los últimos seis meses para vender el concepto. "Nosotros sólo ayudamos al hospital a figurar que tipo de asistencia le debe dar al paciente".


En la actualidad, los hospitales y otros proveedores de salud pueden revisar los historiales de crédito normales, incluso sin el permiso del paciente, pero eso no es necesariamente un buen indicador de que el paciente pagará o no sus cuentas médicas, dijo Farber. Tales registros de créditos se hacen con base a compras voluntarias como la de un carro. La deuda de atención médica es, en su mayor parte, involuntaria.


Bajo la ley de Informe Justo de Crédito o Fair Credit Reporting Act, a los hospitales y los doctores se les permite reportar deudas a las agencias de reporte de crédito, pero no pueden indicar para qué.


"Ellos tienen que hacerlo en una manera en que la persona que este viendo la información sepa o pueda adivinar para qué fue tratado (el paciente)", dijo Frank Dorman, vocero de U.S. Fair Trade Commission.


Por costumbre, los hospitales generalmente no reportan las cuentas morosas, pero las entregan a las agencias de cobro, dijo Norm Magnuson, vicepresidente de asuntos públicos para Consumer Data Industry Association, un grupo comercial para compañías que proveen reportes de crédito con base en Washington D.C.


En tales casos, sólo el nombre del proveedor médico y la cantidad que se debe serán enlistadas. Pero incluso eso no puede incluirse si el nombre ofrece demasiada información, por ejemplo, Betty Ford Clinic, ampliamente conocida por sus instalaciones para la rehabilitación de alcoholismo y drogadicción.


El propuesto registro de medFICO será legal siempre y cuando sólo incluya información de recibos. Y a diferencia de un reporte estándar, que sólo enlista las cuentas médicas tardías, el registro de medFICO reflejará un historial de pagos hechos a tiempo.


Para desarrollar su sistema de registro, Healthcare Analytics recolecta información de cuentas médicas del paciente de sistemas de hospitales con un combinado de 100,000 millones de dólares en ganancias anuales.


Los ejecutivos de Tenet dicen que el sistema podría ayudarlos a decidir si un paciente puede pagar sus cuentas o si lo deben anotar como cuenta no liquidable, o como se dice en el argot de la industria "deuda incobrable".


Sin una forma de medir la probabilidad de que los pacientes pagarán sus deudas, los hospitales no pueden invertir cómodamente en nuevos proyectos o hacer un balance de gastos preciso y aplicarlo a los ingresos.


Sumar deudas


Tenet, el sistema de hospitales más grande del país, con 63 hospitales y centros médicos, tenía 433 millones en deuda incobrable a lo largo del tercer trimestre del año. Un 75 por ciento de esa deuda incobrable provenía de pacientes sin seguro y 25 por ciento de aquellos con deducibles que no podían pagar o no pagarían, según Steve Mooney, vicepresidente de servicios financieros para pacientes de Tenett.


Para calcular cómo cobrar de los pacientes, Tenet los divide en categorías con base en su estado civil o si ingresaron al hospital por el cuarto de emergencias o tenían cita para un procedimiento médico, y si su puntuación de crédito es alta o baja.


"Pero el problema con el registro de crédito es que no todos cuentan con uno", dijo Mooney. "Tenemos un 40 por ciento de pacientes que pagan de su bolsillo y que no tienen un crédito".


Mientras tanto, los defensores del consumidor dicen que dados los cuestionamientos provocados por el registro de crédito de Fair Isaac, tales como el robo de identidad y datos imprecisos, esto no debería convertirse en la base para una versión médica final. En un análisis de más de 500,000 historiales de crédito individuales, la Consumer Federation of America dice haber descubierto que 29 por ciento tenía 50 puntos más bajo de lo que realmente debían.


"¿Qué tal si hay un conteo equivocado, ya sea por un error humano, o por un asunto de robo de identidad, donde tienes a dos William S. Joneses, que tienen cifras similares?", preguntó Foley.


Foley explicó que una reciente experiencia personal la sensibilizó respecto a los posibles peligros.


El día antes de ser entrevistada, paso más de seis horas en un cuarto de emergencias con su esposo, que se creía estaba sufriendo un ataque al corazón.