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  Estirando el chavito
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El Nuevo Dia

En todo el mundo hay gente que, diariamente, se enfrenta a la pobreza alimenticia. Eso significa que todos los días deben realizar un esfuerzo para comer bien y nutrirse lo suficiente, debido a la falta de dinero.

Pero, ¿es posible cocinar menús decentes por un costo aproximado de $1.50 por porción?

¿Cuáles son los mejores lugares para ir de compras? ¿Cómo identificar lo que se debe comprar? ¿Cómo se puede agregar sabor a las comidas sin gastar más dinero?

El chef irlandés Richard Corrigan, quien participó en el programa de la BBC The Great British Budget Menu (El gran menú económico británico), comparte sus mejores consejos. 

Compra libros de cocina de segunda mano

Trabajo en restaurantes lujosos. Recibir tan poco dinero para sobrevivir (en el programa) fue un shock, relata Corrigan. Pero lo que he notado, es que mucha gente tiene una evidente carencia de libros de cocina que le sirvan de referencia.

Es necesario estudiar, aprender, leer y memorizar para aprender a cocinar. Los libros pueden ayudarnos y no necesariamente tienen que ser costosos.

No pierda la oportunidad de comprar libros de cocina baratos y probar.

Estudia las "ofertas especiales"

Las "ofertas especiales" que ofrecen los supermercados son bastante confusas y engañosas. Por eso, hay que cuestionarlo todo.

Yo, personalmente, no creo en los descuentos de las cadenas de supermercados.

La única posibilidad de un descuento real ocurre cuando se acerca la fecha de vencimiento. Allí sí habría posibilidad de ahorrar.

Ve a mercados de verdad

Olvida ir a un supermercado para conseguir una gran canasta de frutas o verduras frescas: ve a comprarlas al mercado que tengas cerca.

Lleva todo lo que puedsa y luego resérvalo en la nevera. Ten la certeza de que esos productos serán mucho más baratos allí, que en cualquier supermercado.

Los huevos frescos son una gran opción para comer proteína sin salirse del presupuesto. Y en el mercado siempre serán más económicos.

Hazte amigo de un carnicero

Yo recomiendo encontrar un carnicero, cuyo trabajo le agrade, y entablar una amistad.

Él puede convertirse en una gran guía para alimentar a la familia con productos de calidad, sin gastar más. 

Trata de encontrar alternativas saludables a la carne procesada.

Comprar en una carnicería, en lugar de un supermercado, también suele ser más barato. El exceso de compras en las cadenas tiene que parar.

Si se compran productos locales, en tiendas pequeñas, el dinero rendirá mucho más.

Haz tu propio pan

Los alimentos frescos son saludables y sustanciosos. Por ello, olvida comprar panes que ya hayan sido cortados previamente.

Mi consejo es que compres pan de verdad, o incluso, que hagas el tuyo.

Y en lugar de pan blanco, siempre es mejor un pan integral con semillas. Además de que suelen ser más baratos, contienen una gran cantidad de granos y no tienen conservantes.

Compra sal, pimienta y otras especies enteras

No compres sal de mesa. La sal marina es más económica y es posible hacerla más pequeña con los dedos. Lo mejor: dura por años.

Los granos de pimienta también son ideales, pues van bien con casi cualquier cosa y evita que el paladar se aburra.

Compra un mortero a un precio económico. Muele las especias frescas. Esa es una gran inversión.

A mí personalmente me encanta el comino y el cardamomo. Esas especies también se pueden comprar en granos. El sabor será más fresco y poderoso.

Ten tu propio huerto

No hay nada que se compare con sembrar sus propias macetas con hierbas y tenerlas en el jardín o balcón.

Cuídalas, riégalas y verás cómo ahorrarás un montón de dinero.

El tomillo, el orégano, la albahaca o cualquier hierba fresca le dará mucho más sabor a las comidas.

Sé sencillo

Mantener la sencillez al cocinar es la clave para no gastar más de lo estipulado.

No compres demasiados ingredientes, ello ayudará a ahorrar dinero y tiempo.

También es muy importante que intentes probar cosas nuevas. Sólo recuerdo que lo simple siempre es mejor.

Compra productos enlatados

Siempre es bueno tener en la alacena productos en latas.

Identifica cuáles son los de mejor calidad: las conservas de frutas son deliciosas y además son una fuente de nutrientes. También recomiendo comprar frijoles enlatados, garbanzos y tomates.

Aléjate de lo exótico

Sé inteligente. No tiene sentido gastar mucho dinero en sardinas frescas, cuando las de lata son saludables, más baratas y saben muy bien.

Cuando vayas a los mercados, busca lo que esté fresco y aprovecha lo que esté en temporada.

Si te enfocas en lo exótico, gastarás muchísimo dinero.