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  Por el libro
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4 de diciembre de 2017

En un día cualquiera previo al 20 de septiembre, el Centro de Servicios para el Conductor (CESCO) Metropolitano atendía entre 900 y 1,500 personas que buscaban adquirir su licencia de conducir o renovar el marbete de su vehículo, entre otros trámites. Posterior a esa fecha, y tras el paso del huracán María por Puerto Rico, alrededor de 3,000 personas se dan cita diariamente para obtener una identificación, un récord choferil o realizar un traspaso.

Aunque los servicios solicitados varían, el director del CESCO Metropolitano, Sergio Esteves Vélez, señaló un factor común entre ellos: el interés de los puertorriqueños de emigrar hacia los Estados Unidos.

“Básicamente, el volumen de personas se ha incrementado al doble porque parece ser que la gente se quiere ir para Estados Unidos y necesita sacar los ID's y en ese proceso quieren también sacar el Real ID que con eso puedes viajar a los Estados Unidos. Se han duplicado las personas y a base de eso hemos tenido un mayor volumen de lo esperado. Estamos llegando a casi tres mil personas diarias”, sostuvo Esteves Vélez.

Esa identificación, creada bajo la Ley federal de Identificación Verdadera, es necesaria para realizar viajes domésticos en los Estados Unidos y sus territorios.

De acuerdo a las cifras que maneja el Gobierno, entre 300,000 y 500,000 personas se han ido de Puerto Rico ante la falta de energía eléctrica, agua potable, empleo y normalidad en su diario vivir.

Por eso, al director del CESCO Metropolitano, ubicado en Carolina, también le llamó la atención el aumento en traspasos de licencias de autos.

“Ha habido un aumento de vehículos que se están vendiendo. Como la gente se va, venden el carro y cuando se vende el carro, hay que hacer un traspaso. Hay que tener la licencia del vehículo”, resaltó Esteves Vélez, antes de añadir que a muchos no les queda más opción que visitar el CESCO porque no reciben las licencias por correo, ya sea por retrasos o por la necesidad de sacar el marbete.

En esa línea, también ha incrementado la cantidad de personas que solicitan una Certificación de Récord de Conductor o Récord del Vehículo de Motor, documento requerido para laborar como chófer de UBER, por ejemplo. El mismo refleja infracciones graves a la ley de tránsito, tales como conducir en estado de embriaguez o bajo el efecto de drogas, exceso de velocidad, fuga del área del accidente y otras.

“Lo otro es que ha habido un aumento cuando el carro se daña, o que tuvo un incidente durante el huracán ya sea que le cayó un árbol o se inundó, pues estas personas van al seguro para reclamar un dinero del carro y el seguro les envía acá para traer unos certificados de que no tienen multas, no tienen gravamen y vienen también a buscar esos servicios aquí. Estamos recibiendo mucha gente que no venía al CESCO con regularidad”, mencionó Esteves Vélez.

El CESCO Metropolitano opera de lunes a viernes, de 7:30 a.m. a 5:00 p.m. y los sábados, de 9:00 a.m. a 2:00 p.m. Es uno de los nueve abiertos en toda la isla y las islas municipios.

Al momento, los centros de Barranquitas, Humacao, Manatí, Río Piedras, Utuado y Vieques permanecen cerrados.

Largas filas continúan

Si antes le resultaba molestoso visitar el CESCO por las filas, el gran volumen de personas que se presentan allí luego del huracán alarga más el tiempo de espera.

“Estoy desde las seis de la mañana y son las 10:47 de la mañana y acabo de salir ahora. Antes del huracán era como una hora, pero ahora son de cuatro a cinco horas [para que te atiendan]. Hay sobre mil personas allá adentro esperando desde esta mañana. En verdad, eso está bastante 'full', bastante difícil”, expresó Georgie Pérez, quien visitó el centro para realizar un traspaso de licencia de vehículo.

Pérez, gestor escolar de profesión, reside en Fajardo pero acudió al CESCO de Carolina porque su municipio aún carece de energía eléctrica y la mayoría de los servicios que necesita no están disponibles fuera del área Metropolitana.

“Es cuesta arriba porque parece que todo el mundo del área Este está viniendo aquí, porque no se puede hacer más nada”, manifestó.

Una experiencia similar se vive en el CESCO de Mayagüez, por lo que Glorieliz Rivera decidió visitar el local Metropolitano.

“Vine a sacar mi licencia de conducir, a hacer un duplicado, y fíjate, me han atendido bastante rápido. Llegué aquí a eso de las siete y media u ocho, y mira la hora que es que ya salí. A comparación de donde soy yo. Yo soy de Lajas y allá en Mayagüez tengo que sacar el día completo”, aseguró Rivera.

Previo al huracán María, Rivera fue víctima de robo y, entre los objetos perdidos se encontraba su licencia. Por eso, tuvo que esperar a la apertura de las oficinas para tramitar el duplicado. Ante las dificultades, pensó emular a otros y probar su suerte en los Estados Unidos, pero desistió de la idea y consiguió empleo en el área Metropolitana.

“Pensé irme, pero se puede. Tanto en mi casa como en donde me estoy quedando tenemos agua, tenemos luz, ya no tenemos ningún tipo de conflicto para conseguir las cosas. Fueron unos 48 días difíciles, pero por lo menos para mí ya todo está en la normalidad. Para otras personas no sé, pero para mí no”, finalizó.

A eso de las 11 de la mañana, el CESCO en Carolina continuaba abarrotado de personas.