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  Por el libro
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30 de abril de 2018

Metro.pr

Las ráfagas y lluvias del huracán María destrozaron unos 20 millones de arbustos de café en Puerto Rico. Con pérdidas ascendentes a $100 millones como consecuencia del impacto, los caficultores del Sector de Café de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico buscan resurgir de la crisis, pero para ello necesitan acceso al ingrediente más básico de su receta: la semilla.

En esa dirección, la empresa Puerto Rico Coffee Roasters (PRCR) comenzará próximamente la siembra de nuevas variedades de café arábigo en sus viveros en Vega Baja y Jayuya, con lo que esperan producir cerca de 1.5 millones de plantas de alta calidad, no transgénicas y resistentes a la roya en el próximo año y medio, que estarán disponible para los caficultores.

 

“Las semillas van a llegar a Puerto Rico en las próximas dos semanas y el periodo de desarrollo toma unos siete meses, por eso estamos hablando que para finales de año es que estarían disponibles para llevarse a campo”, explicó Germán Negrón, gerente general de PRCR, en entrevista con Metro.

El nuevo proyecto surge luego de que la empresa traera a Puerto Rico a la principal entidad mundial de estudio y desarrollo de genética de plantas de café, World Coffee Research (WCR) para ampliar el conocimiento y la disponibilidad de variedades para los caficultores en la isla. “Hemos estado en comunicación desde el pasado año y trabajando en dos proyectos de gran relevancia para los caficultores y el desarrollo de la producción de café en Puerto Rico”, indicó Negrón.

“Lo que queremos también es dejarle saber a la industria y los caficultores que nosotros vamos a seguir hacia delante y vamos a seguir buscando formas y aportando, para que la semillas estén disponibles”, afirmó Germán Negrón, gerente general de PRCR.

En principio, las primeras dos variedades que se comenzarán a sembrar son Marsellesa y Obatá, ambas recomendadas por la WCR. La siembra forma parte del proyecto titulado On Farm Technology Trials, que consiste en las prueba en fincas de diferentes zonas en la isla de tres variedades de café arábigo para evaluar su desarrollo con diferentes prácticas de abonamiento y manejo en comparación con la variedad local llamada Limaní.

El segundo proyecto es el International Multiline Variety Trials (IMLVT) y consiste en la introducción de 32 variedades de café arábigo identificadas por el WCR para su monitoreo y evaluación en la finca Hacienda Encantos de la empresa PRCR, en Jayuya. El proyecto se realiza actualmente en 16 localidades a través del mundo y Puerto Rico se estaría sumando a esta iniciativa siendo esta la localidad número 17.

Estos proyectos, expresó Negrón, responden a los reclamos que han realizado los caficultores durante los pasados meses ante la falta de semillas para resembrar los cerca de 20 millones de arbustos de café que perdieron.

“Esos 20 millones no se pueden producir o sembrar en un año, la mira es que podamos tener un plan a tres años, concentrado en producir cerca de 7 millones cada año, para poder entonces cubrir esa necesidad de 20 millones de árboles y que en ese periodo puedan ser suplidos a los caficultores para que ellos puedan continuar con su operación”, explicó.

Agricultura aún sin responder

Este tipo de iniciativas son posible gracias a los permisos que previamente obtuvo PRCR de parte del Departamento de Agricultura Federal (USDA, por sus siglas en inglés) para la introducción de semillas, germinación y desarrollo de plantas de variedades de café arábigo. Pero Negrón está consciente de que, si bien los proyectos de la empresa representan un impacto positivo, la recuperación total depende en gran medida del apoyo del Departamento de Agricultura (DA) estatal, que al día de hoy no ha respondido a los reclamos de los caficultores.

“Mantenemos la invitación que le hicimos desde octubre del pasado año al secretario de Agricultura (agrónomo Carlos Flores), sobre la necesidad de semillas adicionales y para que se una a PRCR y a esta iniciativa multisectorial para la importación de semillas y producción de plantas en apoyo a los caficultores de Puerto Rico”, apuntó Negrón. 

Con un mercado que ronda los 240 mil quintales base pilado al año de consumo de café en Puerto Rico, según datos del DA, el margen de oportunidad para los caficultores ampliar la producción y venta es grande, pero hay obstáculos.

Miembros de la principal entidad mundial de estudio y desarrollo de genética de plantas de café, World Coffee Research, observan los arbustos de caféen la hacienda Caracolillo en Maricao, finca propiedad de PRCR. La imagen fue capturada el 4 de septiembre, previo al paso del huracán María. / Suministrada

Las últimas tres cosechas de café a nivel isla durante los tres años antes de María habían alcanzado los 65 mil, 45 mil y 40 mil quintales respectivamente. La cosecha que estaba proyectada precisamente para los meses de septiembre y octubre de 2017 habría superado las anteriores, pero María la destrozó, explicó Wilfredo Ruiz, presidente de la Asociación de Beneficiarios, en entrevista previa con Metro.

La demanda que no logra satisfacer la producción local de café, lo abastece el DA con productos importados. De lo que quedó de la cosecha del pasado año, se estima que hay unos 15 mil quintales, a los que se sumarían otros 10 mil en la cosecha de este año. Eso significa que los caficultores locales solo podrán satisfacer un 10% del consumo en Puerto Rico, mientras que el 90% sería café cosechado en el exterior. Debido al estado actual de las plantaciones, si el DA no toma acción inmediata las proyecciones podrían repetirse durante los próximos años.

Toda esa producción importada llegaría a la isla a través de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA) del DA, que trae el producto y lo vende a los torrefactores que culminan el proceso hasta que llega al consumidor. De acuerdo a Ruiz, quien también es viverista, el mercado global de café en este momento ronda los $140 el quintal semitostado. Suponiendo que el DA adquirió el quintal a dicho precio, debe haberlo vendido al torrefactor en aproximadamente $322 el quintal, con un margen de ganancia de $182.

“Queremos que parte de se dinero lo inviertan en nosotros los caficultores, en levantar nuevamente las plantaciones”, indicó el caficultor. “El Departamento de Agricultura, lamentablemente, en vez de ser un facilitador se ha convertido en un comerciante. ¿Cuál es la misión entonces del Departamento de Agricultura, ayudarnos a levantar la industria o hacer negocio?”, cuestionó.

El pasado mes de noviembre el presidente de la Comisión de Agricultura del Senado, Luis Berdiel Rivera, y el senador Miguel Romero Lugo, radicaron la Resolución Conjunta del Senado 175, que busca allegar más fondos a los caficultores, por parte del DA. No obstante, el proyecto no ha avanzado en la Legislatura y el Sector de Café de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico continúa en espera.